Dr. Gonzalo Lilayú Chaves Psiquiatra

Trastornos de ansiedad

Trastornos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad pueden variar en gravedad, desde episodios ocasionales de ansiedad hasta estados crónicos que afectan la capacidad de la persona para funcionar normalmente en el trabajo, estudios y/o las relaciones interpersonales.

Es importante reconocer que los trastornos de ansiedad son condiciones médicas tratables que normalmente presentan buen pronóstico. Con el diagnóstico adecuado y el tratamiento apropiado, que puede incluir terapia cognitivo-conductual, psicofármacos prescritos por un psiquiatra y muchas personas pueden aprender a manejar sus síntomas y recuperar su calidad de vida.

Los trastornos de ansiedad son un conjunto de patologías de salud mental que provocan sentimientos intensos de preocupación, miedo y tensión, los cuales pueden interferir significativamente en la vida diaria de una persona. Estos trastornos pueden manifestarse de diferentes maneras, como ataques de pánico repentinos e intensos, preocupaciones excesivas y persistentes sobre eventos futuros, miedos irracionales a objetos o situaciones específicas, o un miedo generalizado y constante que no tiene una causa identificable.

¿Qué es un “ataque” de pánico?

Un ataque de pánico es una experiencia súbita y abrumadora de miedo intenso o malestar, acompañada por una serie de síntomas físicos y emocionales. Durante un ataque de pánico, una persona puede sentir una sensación de pérdida de control, miedo a morir o una sensación de que algo terrible está a punto de suceder, incluso cuando no hay una amenaza real presente. Los ataques de pánico pueden durar varios minutos y pueden ocurrir de forma inesperada, lo que puede generar miedo adicional a futuros ataques. Aquí tienes algunas preguntas frecuentes sobre los ataques de pánico:

Durante un ataque de pánico, las personas pueden experimentar una variedad de síntomas físicos y emocionales, que incluyen palpitaciones rápidas o irregulares, dificultad para respirar, sudoración, temblores, mareos, sensación de asfixia, opresión en el pecho, náuseas, entumecimiento u hormigueo, sensación de irrealidad o de estar separado del entorno, miedo a perder el control de sí mismo o la razón,  miedo a morir, entre otros.

Los ataques de pánico pueden ser desencadenados por diversas situaciones o pensamientos que generan ansiedad, aunque también pueden ocurrir de manera inesperada y sin un desencadenante claro. Algunos factores que pueden desencadenar un ataque de pánico incluyen el estrés, eventos traumáticos, exceso de consumo de estimulantes como la cafeína, el consumo de drogas o alcohol, algunos medicamentos, y ciertas afecciones médicas.

Si experimentas un ataque de pánico, es importante recordar que los ataques de pánico, aunque aterradores, son temporales y no representan una amenaza para tu vida. Trata de mantener la calma y recuerda que los síntomas eventualmente disminuirán. Intenta respirar lenta y profundamente para ayudar a calmar tu cuerpo, y busca un lugar tranquilo y seguro si es posible. Si los ataques de pánico son frecuentes o interfieren en tu vida diaria, considera buscar ayuda profesional de un médico psiquiatra para explorar opciones de tratamiento, como la terapia cognitivo-conductual y/o la medicación.

Scroll al inicio